La Argentina fue el primer país de América Latina en avanzar en el terreno de la generación eléctrica a partir de la energía nuclear. La trayectoria recorrida por nuestro país en el uso pacífico de este tipo de energía representa un desafío.  SADE, desde sus inicios, ha interpretado que los avances en el campo de la energía nuclear  significaban una oportunidad tecnológica basada en la  demanda constante de innovaciones  y  de soluciones de alto contenido tecnológico.